Cómo empezamos a trabajar juntos

Antes de tocar una vela o medir una cubierta, conviene ordenar el pedido: qué barco es, dónde navega y qué problema querés resolver esta temporada. Esta página resume ese recorrido inicial, los tiempos reales de cada etapa y las limitaciones que aparecen cuando el trabajo se hace a distancia o con el barco en el agua.

Qué gana quien trabaja con nosotros

Antes de empezar conviene saber qué esperar. Estas son las ventajas concretas que notan quienes nos encargan velas, toldos y trabajos de cubierta en Argentina, y por qué cada una cambia el día a día a bordo.

Medidas tomadas en tu embarcación

No trabajamos con plantillas genéricas. Vamos al amarre, medimos obenques, botavara y puntos de anclaje, y de ahí sale cada corte. Resultado: menos ajustes después de la entrega y velas que izan sin forcejeos.

Materiales pensados para la costa argentina

Salitre, radiación fuerte y humedad constante castigan telas y costuras. Elegimos dacron, acrílicos y herrajes en función de la zona donde navegás, no de un catálogo único. Resultado: menos recambios por temporada.

Plazos claros desde el primer día

Al confirmar el trabajo recibís una fecha estimada de entrega y los hitos intermedios. Si algo se corre por clima o por un repuesto, avisamos antes de que lo notes. Resultado: podés planificar la temporada sin sorpresas.

Reparaciones antes que reemplazos

Cuando una vela o un toldo se puede recuperar, lo decimos. Evaluamos costuras, refuerzos y puntos de fricción antes de sugerir un cambio completo. Resultado: estirás la vida útil de lo que ya tenés.

Instalación y ajuste en el agua

No entregamos y desaparecemos. Montamos biminis, toldos y velas, y probamos el comportamiento con viento real cuando el trabajo lo requiere. Resultado: sabés cómo queda antes de salir solo.

Seguimiento después de la entrega

Quedan dudas sobre tensión, guardado o limpieza. Respondemos por teléfono o correo y, si hace falta, volvemos a mirar la embarcación. Resultado: el trabajo sigue funcionando meses después.

Si querés ver el detalle de cada servicio antes de avanzar, está todo en nuestros servicios. Y si preferís escribirnos primero, en soporte te respondemos con los datos que necesitamos para cotizar.

Cómo avanza un proyecto, paso a paso

Cada encargo de velas, toldos o biminis sigue un orden que ya probamos en la costa argentina. Estas son las etapas reales, con lo que entregamos y lo que necesitamos de tu lado para no frenar el trabajo.

  1. Semana 1

    Relevamiento y medición a bordo

    Visitamos la embarcación o pedimos fotos y medidas si estás fuera de Bahía Blanca. Registramos eslora, tipo de aparejo, puntos de anclaje existentes y estado de los obenques. De acá sale un croquis que después usamos para cortar tela.

  2. Semana 2

    Propuesta de materiales y planos

    Comparamos dacron, laminadas y telas acrílicas según el uso previsto: regatas de fin de semana, crucero familiar o fondeo prolongado. Enviamos planos con refuerzos, ventanas y costuras dobles marcadas para que apruebes antes de cortar.

  3. Semanas 3 a 5

    Confección en taller

    Corte, costura y armado de herrajes. Trabajamos por lotes para no mezclar telas de distinta partida. Si aparece una demora por falta de un componente importado, avisamos en el momento y ofrecemos alternativa nacional.

  4. Semana 6

    Prueba en agua y ajustes

    Salimos con vos a probar la vela o el toldo en condiciones reales. Ajustamos tensión, tensores y posición de anclajes. Si algo no cierra, se corrige en taller sin costo adicional dentro de los primeros treinta días.

  5. Temporada siguiente

    Seguimiento y mantenimiento

    Coordinamos una revisión anual antes del verano: costuras, ojales, velcro y herrajes. Muchos clientes aprovechan para sumar una funda o cambiar una ventana. Guardamos el historial de cada embarcación para no repetir mediciones.