Quiénes somos en Sails & Shades

Un equipo chico de Bahía Blanca que trabaja con veleristas, talleres y familias náuticas de toda Argentina. Nos mueve la navegación costera, el cuidado de las velas y la sombra bien pensada a bordo.

Quiénes están detrás de Sails & Shades

Somos un equipo chico de Bahía Blanca que trabaja entre el taller y el agua. Lo que sigue no es una lista de cargos: son las personas que responden cuando algo se rompe a mitad de temporada, cuando hay que medir una cubierta antes del verano o cuando un cliente duda entre reparar y reemplazar.

Mariana Ferreyra

Diseño y confección de velas

Quince años cortando dacron y laminadas en talleres del sur bonaerense. Lleva el registro de cada vela que sale del taller: medidas, tela, refuerzos y fecha de entrega. Si algo vuelve, sabe exactamente por qué.

Tomás Iriarte

Estructuras y toldos náuticos

Viene de la herrería naval. Diseña biminis, toldos y arcos de popa pensando en cómo pega el viento en la costa argentina, no en catálogos. Trabaja con acero inoxidable y aluminio anodizado, y prueba cada estructura antes de entregarla.

Lucía Bermúdez

Asesoría y seguimiento de proyectos

Es el primer contacto para casi todos los pedidos. Recorre clubes náuticos de Buenos Aires, Mar del Plata y Bahía Blanca tomando medidas y escuchando qué necesita cada embarcación. Coordina los tiempos del taller con la temporada de cada cliente.

Diego Salas

Reparaciones y mantenimiento

Se ocupa de las velas que vuelven con costuras abiertas, ojales vencidos o grátiles partidos. Conoce el desgaste real que provocan el salitre y el sol del verano, y arma un calendario de revisión por temporada para cada cliente.

Sofía Arce

Materiales y proveedores

Elige telas acrílicas, mallas de sombreo y herrajes según el uso real de cada cubierta. Mantiene contacto con proveedores nacionales para no depender de importaciones que retrasan entregas en plena temporada alta.

Ramiro Ledesma

Instalación a bordo

Sube a cubierta a montar lo que el taller fabrica. Ajusta tensores, refuerza anclajes y verifica que nada interfiera con obenques ni con la maniobra. Prefiere trabajar con el barco en el agua antes que en seco, cuando es posible.

Cómo trabajamos

Cada proyecto pasa por las mismas manos: quien mide, quien corta y quien instala. No tercerizamos la confección ni la colocación, y eso nos permite responder cuando algo no queda como esperaba el cliente. La mayoría de los pedidos llegan por recomendación de otros navegantes, y así seguimos.

Por qué existe Sails & Shades

Nacimos en Bahía Blanca trabajando con veleros que pasan más tiempo fondeados que navegando. Vimos cómo la humedad del estuario, el sol del verano y la falta de mantenimiento programado arruinaban velas y cubiertas que todavía tenían años por delante. Ese fue el punto de partida: resolver lo que se posterga.

No vendemos equipamiento por moda ni reemplazos que no hacen falta. Preferimos una costura bien hecha antes que una vela nueva, y un toldo bien anclado antes que una estructura costosa.

Diagnóstico antes que presupuesto

Revisamos la embarcación en su amarre, con la vela desplegada y los herrajes a la vista. Sin ese paso, cualquier número que demos es adivinanza.

Materiales que aguantan el Plata

Dacron, laminadas, acrílicos y herrajes en acero inoxidable 316. Elegimos según uso real, no según catálogo.

Trabajo documentado

Cada intervención queda registrada con fotos y medidas. Así el próximo ajuste no empieza de cero ni depende de la memoria de nadie.

Plazos que se cumplen

Coordinamos con la temporada de navegación. Si una reparación no llega antes de una regata o una travesía, lo decimos de entrada.

El efecto que buscamos es simple: que el dueño vuelva a su embarcación y encuentre todo en el estado en que lo dejó, o mejor. Que no tenga que revisar dos veces lo que ya pagó, ni llamar tres veces para saber cuándo estará listo.

Cómo llegamos hasta acá

Sails & Shades no nació de un plan de negocios. Nació de una lancha prestada, un verano largo en el sur de Buenos Aires y la costumbre de anotar cada error en un cuaderno. Estos son los momentos que marcaron el rumbo.

  1. 2016

    El primer taller en Bahía Blanca

    Alquilamos un galpón de 60 metros cuadrados cerca del puerto y empezamos reparando velas de clubes locales. Tres máquinas de coser industriales, un rollo de dacron y la idea fija de no improvisar.

  2. 2018

    Los primeros toldos para cubierta

    Un cliente de Mar del Plata nos pidió un bimini que aguantara el viento del sudeste. Lo diseñamos, lo probamos en una travesía de tres días y volvimos con dos correcciones anotadas. Ese encargo abrió la línea de sombras náuticas.

  3. 2020

    Trabajo a distancia con astilleros del litoral

    Durante la cuarentena empezamos a medir velas por videollamada con armadores de Rosario y San Isidro. Aprendimos a leer planos por chat y a mandar plantillas de papel por correo. Fue incómodo, pero funcionó.

  4. 2022

    Segundo taller y equipo estable

    Sumamos dos veleros y una máquina de corte por plotter. El equipo pasó de dos personas a seis: costureros, un diseñador técnico y alguien que atiende el teléfono sin perder el hilo de cada pedido.

  5. 2024

    Cobertura en toda la costa argentina

    Hoy despachamos a clubes y armadores desde San Fernando hasta Puerto Madryn. Seguimos anotando cada error en el cuaderno, aunque ahora también lo pasamos a una planilla compartida.