Lo que cuentan quienes ya navegaron con nosotros
Reunimos testimonios de armadores, clubes náuticos y patrones de flota que trabajaron con Sails Shades en la costa argentina. Cada caso menciona qué se hizo, en qué condiciones y qué cambió después en la embarcación. Sin cifras infladas ni promesas de manual.
Velas de crucero
Recambio de mayor y génova en un 32 pies
El armador venía de tres temporadas con velas fatigadas y una driza que rozaba la funda. Revisamos el plano, ajustamos el gratil y entregamos el juego antes del verano. La diferencia se notó en la ceñida con viento del sudeste.
Martín L., Club Náutico Bahía Blanca
Toldos y biminis
Bimini para una lancha de pesca en Mar del Plata
Necesitaban sombra real sobre la bañera sin perder visibilidad al timón. Probamos dos alturas de estructura y elegimos tela acrílica con costuras reforzadas. Después de dos veranos, los herrajes siguen firmes y la tela no se decoloró.
Florencia R., armadora particular
Mantenimiento
Revisión de temporada para una flota de escuela
Una escuela de vela con seis embarcaciones chicas necesitaba un plan de revisión antes de cada curso. Armamos un calendario por velas, cabos y fundas. El primer año se redujeron las roturas en clase y las salidas se sostuvieron completas.
Diego P., instructor de vela
Reparaciones
Costura de génova enrollable dañado
Una racha fuerte en el Río de la Plata abrió la costura del pujamen. En lugar de reemplazar toda la vela, se reparó el sector y se reforzó el puño. El armador siguió navegando el resto de la temporada con la misma vela.
Santiago V., navegante costero
Protección solar
Toldo de fondeo para velero de 40 pies
El objetivo era pasar noches fondeados en el delta sin horno bajo cubierta. Diseñamos un toldo que se tensa con dos cabos y se guarda en un bolso compacto. Se probó con viento moderado y no golpeó los obenques.
Lucía M., crucerista de fin de semana
Asesoría
Elección de velas para un primer velero
Un comprador primerizo dudaba entre dos embarcaciones usadas. Revisamos el estado de las velas de cada una y le explicamos qué gastos reales implicaba cada opción. Terminó eligiendo la que no necesitaba recambio inmediato.
Andrés G., nuevo armador